Recetas de cerdo

Recetas de cerdo

recetas de cerdo

Las recetas de cerdo son muy variadas y saludables

La carne de cerdo está considerada carne blanca, por lo tanto es saludable si evitamos la parte más grasienta. las recetas de cerdo son innumerables, ya que se trata de una de las carnes más consumida en el mundo, de ella además se fabrican muchos subproductos como las salchichas, jamón, panceta, bacon, chorizo, morcilla, etcétera. Como ocurre con todo en la vida, no se debe consumir en exceso, sobre todo las partes del cerdo que más grasa aportan al organismo. Hoy en día la carne de cerdo forma parte de muchas recetas de cocina, por ejemplo en el cocido andaluz, las alubias con chorizo, los macarrones con carne picada y chorizo, entre otras muchas. Como se suele decir, del cerdo se aprovecha todo y es la pura realidad. Otro de los usos que se hace de este animal es la manteca de cerdo, que se utiliza tanto para recetas de carnes y asados, hasta para repostería.

Se pueden preparar recetas de cerdo bajas en calorías, ya que como sabemos hablamos de una care blanca que tiene muchas propiedades para nuestro organismo como la vitamina B1, proteínas y grasa saludable, sin embargo en los productos ahumados, cocidos y curados, aparecen sustancias que según estudios científicos pueden ser cancerosas en exceso. Esto es debido al proceso de tratamiento de la carne. Sin embargo el consumo de carne de cerdo sin tratar es saludable y nos aporta muchos nutrientes esenciales.




Recetas de cerdo a evitar o consumir en poca cantidad

Las recetas de cerdo que debemos evitar en exceso, son todos los embutidos que han sido tratados para cocer y curarlos. Ya que el el proceso de la curación se añaden ciertos aditivos que hacen aparecer en la carne sustancias nocivas para nuestro organismo y que recientemente se han relacionados con distintos tipos de cáncer. por este motivo debemos evitar el consumo excesivo de jamón, chorizo, morcilla, bacón, salchichas, lomo embuchado y todo tipos de embutidos derivados del cerdo. No hay que prohibir su consumo, simplemente reducirlo a una o dos veces a la semana como mucho.