Carnes

Recetas de carnes fáciles – Carnes al horno – Carnes asadas – Carnes guisadas

Si hablamos de recetas de carnes, tenemos que saber el tipo de carne que vamos cocinar, si es carne blanca o carne roja, ya que son los dos grupos en los que se clasifican las carnes. Por razones de salud, se recomienda no abusar de las carnes rojas, mientras que se recomienda un mayor incremento de las carnes blancas, ya que estas contienen menos grasas y son más digestivas que las carnes rojas, sin embargo esto también dependerá del corte de la carne, es decir, no es lo mismo un ala de pollo que una pechuga, ya que ésta última contiene menos grasas que el ala. También es recomendable cocinar tanto el pollo como el pavo sin piel, ya que ahí es donde se encuentran los mayores índices de grasas para el organismo. Un ejemplo de ello es la receta de pollo al horno, que al cocinarse sin piel, reduce notablemente las calorías y el aporte de grasas al cuerpo. En mi página os presentaré recetas de carne fáciles de preparar, ya sea carne asada, al horno o guisada. En primer lugar tenemos que saber a que grupo pertenece cada tipo de carne.

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Las recetas de carnes pueden ser al horno, asadas o guisadas. dependerá del tipo de carne su elaboración

Carnes rojas

Dentro de las carnes rojas encontramos la carne de vaca, la de toro y la de ternera, que es la carne vacuna, la de cordero, la de buey, la de caballo, también la carne de caza como es el jabalí, el venado, etcétera, se la considera carne roja. Incluso algunas aves como el pichón, la codorniz, la perdiz, etcétera son consideradas también carne roja. Este tipo de carne es más intensa para digerir y contiene mayores índices de grasa y de mioglobina, que es la sustancia que le ofrece el color rojizo a la carne, esta sustancia contiene purinas, que al metabolizarse en nuestro organismo se transforman en ácido úrico, algo que en exceso es nocivo para la salud.

Hace relativamente poco, un informe de la OMS, asociaba el exceso de consumo de carnes rojas con el cáncer, lo que alarmó a la población. Esto no quiere decir que se deba dejar de consumir la carne roja, ya que aporta muchos nutrientes al organismo, simplemente hay que moderar su consumo como sucede con otros alimentos o bebidas, como el azúcar, el alcohol, las grasas, etcétera. Es bien conocido el beneficio de una copa de vino al día para el organismo, sin embargo si se abusa de esta bebida alcohólica, se puede perjudicar seriamente el hígado. Pues del mismo modo pasa con la carne roja. Se aconseja un consumo de unas 2 o 3 veces a la semana de carnes rojas.

Carnes blanca

La carne blanca por el contrario, contiene menos grasa que la roja, siendo ésta más digestiva y menos perjudicial en su consumo continuado. Dentro de la carne blanca encontramos el pollo, el pavo, el cerdo, el conejo y el pescado, aunque éste a su vez tiene distintos tipos de carne, como es el pescado azul o el blanco. La carne blanca se puede consumir más que la roja por su bajo aporte de grasas y de mioglobina.

Dentro de la carne blanca hemos de consumir siempre la parte menos grasienta, en el caso de pollo y del pavo, serían los muslos y la pechuga. También se aconseja eliminar la piel a la hora de cocinarlos, ya que ésta aporta más grasas innecesarias al organismo. El conejo es el gran desconocido, ya que tiene una carne baja en grasa y rica en propiedades, por eso se recomienda el aumento de su consumo en detrimento de otra carne más grasienta. Una de las recetas donde yo utilizo esta carne, es el arroz con conejo.